La visita a Formosa del Nuncio Apostólico de la Argentina

Desde el día viernes 15 y hasta el domingo 17, estuvo acompañándonos en la fiesta Patronal de la Santísima Virgen Nuestra Señora del Carmen, el representante diplomático del Vaticano en la Argentina Monseñor Emil Paul Tscherrig. Vino para estar con nosotros, a confirmarnos en la fe y a darnos la bendición de su Santidad. Durante todo este tiempo vivido junto a los formoseños nos dejó su afecto, cercanía, ternura y cariño.

 

mons. paulLa llegada del vuelo de Aerolíneas Argentinas a tierras formoseñas se produjo a las 10:20 hs, de la mañana. Venía acompañado por nuestro Obispo, Monseñor José Vicente Conejero, por lo que fueron recibidos por el Vicario General de la Diócesis, Sacerdotes, Religosas y miembros de la Curia.  Estuvo presente, además, una comitiva del municipio capitalino que le entregó obsequios en representación del Intendente Municipal quien se encontraba ausente de la provincia.

Al promediar el medio día visitó la casa de Gobierno, allí en la explanada del edificio fue recibido por el Jefe del Gabinete  del Gobierno Provincial, tras lo cual se le rindieron los honores correspondientes a su investidura. Saludó a las Banderas, Nacional y Provincial para luego ser recibido en el 5º piso, donde se encuentra ubicado el despacho del primer mandatario provincial.

El Gobernador de la Provincia Dr. Gildo Insfrán y  el Vice Gobernador Dr. Floro Bogado lo saludaron con mucho afecto, le dieron la bienvenida a Monseñor Tscherrig. Tras el saludo, el Nuncio apreció con mucho interés el majestuoso paisaje del río que se divisa desde ese lugar.

Mantuvo allí un intenso diálogo con el titular del ejecutivo, quien respondió a todos los interrogantes planteados por el Nuncio. La visita finalizó con la entrega de presentes: un escudo y una bandera de la provincia. Se rezó un Ave María ante la imagen de la Santísima Virgen que custodia el despacho del Gobernador de la Provincia.

Pese a su corta estadía, para quienes tuvimos la posibilidad de estar muy cerca de él, nos dejó la imagen de un hombre apacible, atento, sencillo, sereno y cálido.

Lo hemos visto emocionarse  hasta las lágrimas al escuchar a una pequeña niña de un Jardín de Infantes de la Nueva Formosa, como también ante el sincero e interminable abrazo con hombres privados de su libertad en la Unidad Penitenciaria de Formosa a quienes les habló de la importancia del Perdón.

“Si no aprendemos a perdonar, cargamos toda la vida, con una pesada carga en nuestros hombros, eso nos deteriora el alma y el cuerpo. Sé que humanamente no es fácil hacerlo, pero sepan que Dios, que es misericordia, siempre perdona. Somos hombres y mujeres hechos a su imagen, somos hijos de un solo Dios a él pidamos las fuerzas para perdonar”. Les dijo.

Al Clero y Religiosas les transmitió  su cercanía, les dejó un mensaje de alegría “que debe caracterizar a quienes han elegido este camino de vida”. A los profesionales de la salud les agradeció por su entrega y profesionalidad y a los enfermos los alentó a “no perder la fe en Dios que es siempre misericordioso”.

Escuchó con mucha atención las palabras de hombres y mujeres de la comunidad del Barrio Nam Qom. Tuvo palabras de aliento con los hermanos aborígenes. “Sepan -les dijo- algo muy importante, todos somos hijos de un mismo Dios y es importante vivir con esa conciencia. Somos personas maravillosas y no debemos pensar que no tenemos valor, si así pensáramos, es una ofensa a Dios”. Oró con ellos, los bendijo y les pidió además “no agachar la cabeza y a seguir luchando por su identidad”. Al mismo tiempo recibió petitorios para que le sean entregados a Su Santidad el Papa Francisco. Recibió además regalos artesanales hechos manualmente por los aborígenes.

Su primer encuentro fue con las comunidades de la Parroquia Santa María Nuestra Señora de la Esperanza. Visitó la Capilla del Barrio Luján, fue recibido por el Cura Párroco P. Raúl Méndez y tras escuchar las palabras de bienvenida de la Comunidad y la presentación de cada uno de sus integrantes, los felicitó y les dijo: “cómo quisiera ser Párroco de una comunidad tan laboriosa como ésta” al tiempo que los instó a seguir por este camino con esta alegría manifestada. Luego visitó la comunidad de San Ramón Nonato,  a quienes les invitó: “a no desandar el camino de la fe y a seguir trabajando, como nos pide el Papa Francisco, con la Alegría del Evangelio”.

Visitó la sede Parroquial, donde una verdadera multitud lo recibió con cánticos y batucadas. Apreció allí un espectáculo de danzas folklóricas ofrecido por los niños y jóvenes de la comunidad. Recibió el cariño y afecto de esta  comunidad a quienes dirigió algunas palabras:

Quiero darle a todos ustedes el saludo de su Santidad el Papa Francisco, y entregarle el único privilegio que tengo, darle la Bendición en su nombre”. Al mismo tiempo los instó a seguir trasmitiendo la buena nueva del Señor con la alegría que nos pide el Papa.

Su Primera Misa en Formosa, la celebró en la Parroquia Sangrada Familia, que presentaba un lleno total, las Familias allí reunidas, siguieron atentamente su mensaje,  en el que destacó el rol importante que cumplió, cumple y seguirá cumpliendo la Familia como célula principal de la sociedad.

No fue menor el esfuerzo realizado, tras una apretada agenda de actividades, el día de Nuestra Patrona, decidió acompañar la caminata de la procesión desde la Rotonda de la Virgen hasta la Iglesia Catedral, y allí nuevamente, la emoción de estar ante una verdadera  multitud que se congregó frente a la Catedral.

Al final de la Santa Misa bendijo al pueblo formoseño con las palabras que repitió en varias ocasiones: “El único privilegio que tengo como Nuncio, es el dar la Bendición Apostólica en nombre de Su Santidad el Papa Francisco”.