Editorial de Monseñor Conejero Gallego. Julio 2016

LOS OJOS MISERICORDIOSOS DE NUESTRA MADRE

CONEJERO 1

El Papa Francisco, al final de su Bula de convocación del Jubileo de la Misericordia, nos invita a contemplar la dulce mirada de la Madre de la Misericordia y a orar la Salve Regina, oración antigua y siempre nueva, donde invocamos a María, pidiendo que vuelva a nosotros sus ojos misericordiosos para que podamos alcanzar a su Hijo Jesucristo, rostro de la Misericordia del Padre (cfr. MV 24).

Los formoseños, Dios mediante, celebraremos con alegría, un año más, nuestra Fiesta Diocesana, en honor de Nuestra Señora del Carmen, Madre y Patrona de la Diócesis, Ciudad y Provincia de Formosa; y este año 2016, en pleno Jubileo de la Misericordia. Ciertamente vivimos, -como nos recuerda el Papa- en un momento lleno de grandes esperanzas y fuertes contradicciones, por eso, hoy más que nunca, la Iglesia debe profesar, vivir y testimoniar la misericordia divina que brota de la Santísima Trinidad. ¡Cuántos frutos de vida y santidad, de perdón y de acción de gracias queremos realizar y expresar, con gestos y palabras, en este tiempo santo jubilar de la misericordia! Siempre, claro está, con la ayuda y la gracia del Espíritu Santo para no  ser presuntuosos ni creernos autosuficientes.

Aún sentimos muy presente en nosotros el gozo de nuestra participación en el XI Congreso Eucarístico Nacional, celebrado el pasado mes de junio en San Miguel de Tucumán. En el rostro de miles de congresistas y peregrinos pudimos descubrir la alegría de la fe en Jesucristo, el Pan de Vida para el mundo y Señor de la historia. Quizás, al decir de muchos, los medios de comunicación social de alcance nacional no se hicieron eco suficiente de este gran acontecimiento eclesial; sin embargo, quienes tuvimos el don de participar en el Congreso Eucarístico, además de agradecer a Dios y a los hermanos, especialmente a nuestros anfitriones, los tucumanos, podemos, más aún debemos, manifestar y proclamar la importancia y grandeza de este gran Encuentro fraterno, reconociendo que Jesús Eucaristía es verdaderamente el único Señor, y que le necesitamos como alimento, para vivir la fraternidad, la solidaridad, la entrega, el servicio a los más pobres, el consuelo a los tristes y desanimados, para avivar en nosotros la esperanza de la Vida eterna.

Otra noticia que nos alegra, como Iglesia Diocesana, es poder recibir, si Dios quiere, a nuestro hermano , Nuncio Apostólico en Argentina. El representante del Papa Francisco y de la Santa Sede en nuestro país compartirá con nosotros la fiesta diocesana de la Virgen del Carmen. Estará entre nosotros los días 15, 16 y 17 de julio. Además de presidir la Eucaristía del día 16, saludará al Sr. Gobernador de la Provincia y al Sr. Intendente de la ciudad de Formosa; tendrá encuentros con el Clero y la Vida Consagrada, Agentes de pastoral, Jóvenes y Seminaristas; visitará a nuestros hermanos originarios, presos y enfermos; recorrerá nuestros barrios periféricos de la ciudad y bendecirá la “Casa Papa Francisco”. Agenda, como podemos observar, con un programa de actividades muy en consonancia con el Año Jubilar de la Misericordia.

Sigamos fijando nuestra mirada en Jesucristo, rostro de la  misericordia del Padre, el que iniciador y consumador de nuestra fe… y ahora  está sentado a la derecha del trono Dios (Hb 12, 2); y también en los ojos misericordiosos de su Madre y nuestra Madre, la Santísima Virgen María.

¡FELIZ  FIESTA PATRONAL DIOCESANA!