LA MISA CRISMAL DE ESTE AÑO EN LA PARROQUIA SAN FRANCISCO DE ASÍS EN MISIÓN LAISHI

Parroquia “San Francisco de Asís” de Misión Laishí

Zona Pastoral Bermejo

Este año nuevamente esta importante celebración que habitualmente se llevaba a cabo en  la Iglesia Catedral de la Diócesis, este año, como los anteriores, se celebrará en el interior provincial, más precisamente, en la Parroquia “San Francisco de Asís” de la localidad de Misión Laishí, Zona Pastoral Bermejo. La ceremonia dará inicio a las: 19.00 hs, y será presidida por nuestro Obispo Diocesano Monseñor José Vicente Conejero y concelebrada por la totalidad de los  presbíteros de la diócesis.

Parroquia “San Francisco de Asís”Es la celebración en la que se consagra el Santo Crisma, de aquí el nombre de misa crismal,  y se bendicen además los  óleos o aceites, para los enfermos y para los catecúmenos que se van a bautizar. El verdadero significado del término latín chrisma, significa unción. El crisma es la materia sacramental con la cual son ungidos los nuevos bautizados, son signados los que reciben la confirmación y son ordenados los obispos y sacerdotes, entre otras funciones.

El rito de esta misa, de la misa crismal, incluye la renovación de las promesas sacerdotales. Tras la homilía, el obispo invita a sus sacerdotes a renovar su consagración y dedicación a Cristo y a la Iglesia. Juntos prometen solemnemente unirse más de cerca a Cristo, ser sus fieles ministros, enseñar y ofrecer el santo sacrificio en su nombre y conducir a otros a él. Por tanto otro tema importante de la misa crismal es el sacerdocio. Al entregar el misterio de la eucaristía a la Iglesia, Cristo instituyó también el sacerdocio.

Cabe señalar que en esta misa crismal no se reza  el Credo. Tras la renovación de las promesas sacerdotales se llevan en procesión los óleos al altar donde el obispo los prepara. En último lugar se lleva el Santo Crisma, portado por un diácono o un presbítero. Tras ellos se acercan al altar los portadores del pan, el vino y el agua para la eucaristía. Después del Sanctus se bendicen el óleo de los enfermos y tras la oración después de la comunión se bendice el óleo de los catecúmenos y se consagra el Santo Crisma.

 

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